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Aplicaciones del bronce en la industria: tipologías y prestaciones

El cobre es un metal muy duradero, que se puede reciclar sin límite y sin perder propiedades, da pie a un gran número de aleaciones. Éstas, si bien ofrecen mejores propiedades mecánicas que el cobre puro, tienen una conductividad eléctrica más baja. Entre ellas, las más conocidas son los bronces y los latones. Así, el bronce es una aleación de cobre y estaño, aunque se pueden añadir aluminio, plomo, zinc o níquel para lograr prestaciones y calidades adecuadas a los distintos usos industriales. Se fabrica con distintas proporciones de cobre, pero el mínimo es el 75%, recibiendo la resistencia y la dureza del estaño.

El trabajo del bronce dio paso al desarrollo de la metalurgia, al ser la primera aleación realizada en la historia. A lo largo de los siglos se utilizó para fabricar armas, herramientas, esculturas, orfebrería, cañones, campanas, armas de fuego, instrumentos musicales, monedas, etc. Actualmente también se usa también en la industria, además de en cañerías, carpintería metálica y elementos recubiertos con níquel o cromo.

Principales características de la aleación bronce

El bronce ofrece mayor resistencia a la corrosión, dureza y durabilidad que el cobre. Se usa sobre todo para la fundición, así como para dar forma a hélices de barcos. Es un excelente conductor de electricidad, así como un material dúctil, de gran colabilidad y maquinabilidad, lo que le da especial protagonismo a la hora de fabricar piezas para la industria.

Por otro lado, tiene una importante resistencia al desgaste, a la corrosión y hasta a la acción de ácidos no oxidantes. Todo esto lo convierte en el material idóneo para equipos hidráulicos, así como válvulas, bombas, casquillos, pistones, engranajes, coronas dentadas, bujes, discos de embrague, resortes, etc. tanto del sector marítimo como del automotriz.

En resumen, el bronce es empleado en el sector naval, el ferroviario, el de la automoción, el mecanizado, el eólico, en la minería, la matricería y la calderería, principalmente. Pero también se usa para elementos decorativos en edificaciones de todo tipo.

Válvulas de bronce

Tipos de bronce y sus usos en la industria

Según la calidad de la aleación, servirá para una aplicación u otra. Se consiguen distintas prestaciones añadiendo manganeso, plomo o cinc, aunque los bronces más frecuentes son los siguientes:

  • Bronce RG7: tiene una dureza media, por lo que se mecaniza con facilidad y es resistente a la corrosión propia de ambientes marinos. Por estas razones es indicado para casquillos que soportan cargas fuertes y velocidades bajas, ofreciendo una relevante resistencia al desgaste aún en condiciones exigentes.
  • Bronce RG12: soporta con eficiencia la corrosión y al agua de mar. Así, es la opción más ajustada para coronas dentadas, camisas de cilindros, ruedas helicoidales, elementos anulares y tubulares, barras de ajuste y deslizamiento, casquillos de alta resistencia y cojinetes de fricción con elevadas cargas, entre otros.
  • Bronce aluminio: con hasta un 10% de aluminio se consigue un material duro, muy soldable, con una gran resistencia al desgaste, la corrosión y la cavitación. Aguanta muy bien la acción del agua de mar a cualquier temperatura, así como la de ácidos no oxidantes. Es recomendable para válvulas de vapor, válvulas de máxima presión en aplicaciones hidráulicas, propulsores navales, cojinetes de deslizamiento con cargas de junta muy elevadas, bujes, tornillos, tuercas y cubiertas protectoras en barcos, etc. También se emplea en trabajos artísticos.
  • Bronce fosforoso: cuenta con un 30% de estaño, además de fósforo en hasta un 0,5%, gracias al que consigue rebajar la fricción en rodamientos y cojinetes. Se logra un material duro, muy empleado en motores y engranajes. El bronce fosforado o fosforoso se usa también en resortes, pernos y elementos que sufrirán mucho desgaste y estarán expuestos a la corrosión química, como sucede en los barcos. Además, sirve para elaborar puentes dentales y cables más económicos que los de cobre de berilio. Su buena conductividad eléctrica y baja conductividad térmica lo hacen muy útil en la criogenia, consiguiendo así conectar eléctricamente dispositivos a temperaturas muy bajas sin añadir apenas calor.
  • Bronce al silicio: tienen una elevadísima dureza, comparable a los aceros de medio carbón, y una resistencia a la corrosión similar a la del cobre. Se usa en recipientes de presión, tanques, conductos hidráulicos bajo presión, así como en elementos del sector naval.

En Alsimet distribuimos chapa de bronce, cinta de bronce y barras macizas extrusionadas, todo según la norma EN-1652 E. Además, en nuestros Centros de servicios ofrecemos tratamientos y acabados ajustados a las necesidades industriales más exigentes.

Hélice de bronce